EL ALCALDE ALEJANDRO CHAR: Despide 280 celadores como si fueran delincuentes
Continúa la masacre laboral en el distrito.
El día 22 de enero en las horas de la madrugada, funcionarios de la alcaldía distrital acompañados de agentes de policías armados, irrumpieron en forma intempestiva y violenta en las instituciones educativas del distrito, y con amenazas, obligaron a salir a 280 trabajadores oficiales que desempeñaban cargos de celadores, para que recibieran y firmaran las cartas de despido.
No le importó al "mejor alcalde del país" que algunos celadores llevaran más de 30 años laborando; violando de forma descarada los mínimos derechos, como no respetar a las madres cabezas de familia, ni a los discapacitados, ni a los prepensionales, para dar por terminado de forma violenta y unilateral los contratos de trabajo, sin derecho a reclamar ningún tipo de indemnización, basado para ello en un inexistente Decreto 0870 de diciembre 23 de 2008.
Esta medida tomada dentro del marco de la llamada reestructuración administrativa en el Distrito, no es más que la expresión de la más reaccionaria e inhumana política de corte neoliberal, cuyo máximo exponente en Colombia, es el Presidente Alvaro Uribe Velez y del cual, Alejandro Char, quiere emular como su mejor alumno. En el fondo, lo único que persigue el actual alcalde, es el de entregarle la educación pública al capital privado, para lo cual el primer requisito, es suprimir de un solo tajo los derechos laborales y pensionales de profesores y trabajadores, y acabar con sus organizaciones sindicales.
Pero el alcalde de la ciudad no solo quiere imitar al Presidente de la República en la toma de las medidas más retardatarias y antidemocráticas contra los trabajadores y la población en general, sino también, convertirse como el Primer Mandatario de la República, en el maestro del engaño, de la mentira y en el manipuleo de la opinión pública, cuando divulga por los medios de comunicación, que la excusa para esta decisión, es que al Distrito, la nómina le cuesta anualmente $14.000 mil millones y que los celadores ganan salarios de $4.000.000 mensuales, desenmascarado por los mismos volantes de pago mostrados por estos trabajadores, donde se demuestra que sus sueldos no pasan de $923.000, incluyendo las horas extras por los turnos de 12 horas. Además, dice que la nómina de los vigilantes es cancelada con recursos propios, cuando la verdad, es que sus salarios y prestaciones sociales son percibidos de la Nación, con recursos del Sistema General de Participaciones, destinados para el sector de la educación.
Con el despido de los 280 celadores y la supresión que efectuó hace unos quince días de unos
80 cargos del personal administrativos de los colegios, entre secretarias, auxiliares y enfermeras, también costeados por la Nación, las instituciones educativos quedaron expuestas al robo y al saqueo, junto con el peligro de la salud de alumnos y profesores, por falta de personal que se encargue del aseo de aulas y baños.
Sumados a los 360 celadores y personal administrativo de los colegios públicos, hasta la fecha, van en total alrededor de 2.600 funcionarios, despedidos dentro de la llamada reestructuración administrativa del distrito, convirtiéndose en la peor masacre laboral de toda la historia hecha por un alcalde de la ciudad, y ese deshonroso honor se lo lleva, Alejandro Char Chaljub.
Pero lo importante por resaltar ante esta tragedia, es que los celadores no se amilanaron ante este hecho, sino que se decidieron a resistir las medidas arbitrarias tomadas por el Alcalde Alejandro Char, desenmascarando la verdadera catadura neoliberal de este personaje. Y alrededor de su sindicato, Sintraediba, se pusieron en pie de lucha en defensa del sagrado derecho al trabajo y a un futuro digno para ellos y sus familias, exigiendo para ello la derogatoria de las medidas tomadas por la Alcaldía Distrital el 22 de enero de 2009.

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